Mirando hacia atrás, una mayoría de la sociedad argentina no puede entender hoy cómo un personaje tan mediocre e inmoral como Carlos Menem pudo ganar dos veces la presidencia de la nación, la segunda cuando ya había consumado la entrega y destrucción del país.
Retrocediendo un poco más en el tiempo, a muchos resulta inverosímil que María Estela Martínez haya sido designada candidata a vicepresidente en 1973. No tenía ninguna calificación para ese cargo. Por piedad y buen gusto no cabe citar su currículum. Con todo, fue ungida en tan alto cargo con el 60,1% de los votos. Tras la muerte de Perón asumió la primera magistratura.


