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El Espejo de Argentina y el Mundo

Año XX - Nº 226 (Segunda época)
Septiembre 2015

17 de agosto de 2013

Búsqueda de reagrupamiento político

Guatemala

Para superar la dispersión y el miedo

El fin del conflicto armado significó la desagregación de las  fuerzas políticas en lucha, luego de 36 años de contienda. El proceso de reagrupamiento se ha puesto en marcha, con el objetivo de forjar la unidad y dar pelea en dos años en el plano electoral. Los grupos confluyentes provienen del tronco de la Urng: el partido Urng; Winak (indígena, cuyo referente es la Premio Nóbel de la Paz Rigoberta Menchu); Anan (Alianza Nueva Nación), sector principal de Urng, instrumento electoral de la izquierda armada. Luego de 15 años, están las condiciones para un reencuentro.


Conrado Martínez, militante de Derechos Humanos, sociales y políticos, es parte e impulsor de esta propuesta de convergencia  política. En una reunión de intercambio plantea que es reciente también la conformación del Movimiento Nueva República, con sectores jóvenes. Y sostiene que el movimiento campesino, académicos, intelectuales, organizaciones de mujeres, pueden encontrar cauce común para intervenir dentro de dos años. Un eje aglutinante es la adhesión al proceso de América Latina, aunque no existe aún una Plataforma programática única, es un límite y un signo de pobreza política que  los acuerdos se ciñan a los cargos. Pero se trabaja en dirección al debate profundo.

            El Estado guatemalteco es racista, discriminador, opresor y militar. La política es 100% neoliberal, con ineptitud y altísimos grados de corrupción. Las policías privadas de ex miembros del ejército son el poder y el gran negocio de las armas es estructural a la conformación de ese poder.  El actual presidente Otto Pérez Molina ganó por los centros urbanos. En la población indígena el descontento es cada vez mayor.

            La Universidad (Usac), otrora combativa, está atravesada por la corruptela y el academicismo. El plan para destruirla comenzó en 1973: aniquilar su sentido socio- político y quitarle su financiamiento. Los “orejas” (servicios) se infiltraron en los claustros, primero en la Facultad de Derecho. Los abogados que defendieron ahora al dictador general Efraín Ríos Montt (G2) son el resultado de esa operatoria. Es probable que él se muera antes de la condena, pero hay otros procesos judiciales que siguen. Es preciso recordar que el 50% de los desaparecidos fueron estudiantes. El ejército llenó las aulas con los “abogansters”, verdaderas mafias.
            El racismo es brutal, con un 60% de población indígena. De eso se está saliendo. Y vale señalar que siempre hubo levantamientos indígenas. Además del racismo, la discriminación, el clasismo profundo se hunde en las raíces sociales.
            Guatemala produce azúcar (predomina capital nacional), café, oro; en este caso las empresas son canadienses e implementan la minería a cielo abierto. En el caso de la energía la inversión es transnacional y de China.
            La defensa del territorio es uno de los pilares de la labor en Derechos Humanos, del medio ambiente, donde se registran ejecuciones de dirigentes y militancia. Para que esto sea posible, hay una plena connivencia de las policías privadas y las empresas. Al mismo tiempo el poder promueve toda forma de límites e impedimentos para la organización de los trabajadores. En las comunidades, son habituales las órdenes de captura, el enfrentamiento es muy duro en las zonas de las mineras (Occidente), la línea es la criminalización de la protesta, detenciones y asesinatos, el despojo de las tierras con la muerte de sus dirigentes. A veces la desesperanza golpea, la reacción popular no está acorde a lo que sucede, pero existe. Durante cinco años se luchó contra una planta cementera enorme; igual la hacen pero la pelea deja experiencia. El hecho más notable del momento es que está en construcción esa fuerza política necesaria: un partido.

Julio de 2013
Desde Guatemala, Adriana Albornoz, Cristina Camusso, Susana Pérez Miquel


conrado martinez

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