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El Espejo de Argentina y el Mundo

Año XX - Nº 226 (Segunda época)
Septiembre 2015

17 de agosto de 2013

Casas sin gente, gente sin casas


Construyamos territorios y ciudades democráticas, sin expulsores ni expulsados


Buenos Aires es la ciudad más rica de Argentina, con el 26,6% del PBI total del país y el 7,2% de la población. Y la de las mayores desigualdades sociales: de sus casi 3.000.000 de habitantes, cerca de 500.000 (1 de cada 6) sobreviven cotidianamente en situaciones críticas de hábitat. Son trabajadores pertenecientes a sectores de bajos ingresos, migrantes internos y de países latinoamericanos que habitan villas, hoteles pensión, conventillos y casas tomadas.

            Muchos de ellos desempeñan un rol central como mano de obra para la construcción: durante la última “década ganada”, explotó un “boom” inmobiliario, concentrado en 5 barrios de la ciudad donde se producen viviendas suntuosas, muchas de las cuales permanecen vacías (en Palermo, casi un tercio de las viviendas particulares están desocupadas).



En contraste, el 29,5% de los hogares es inquilino, pero entre los pobres, la cifra trepa al 57%. Entre 1991 y 2010, la proporción de hogares afectados por problemas habitacionales en la Ciudad aumentó un 77,6% y el 70% de ese incremento se explica por el  período 2001/2010.

            Un amplio espectro de sectores medios afronta un gasto en alquiler que cada día pesa más sobre sus ingresos. Con escasa posibilidad de acceso al crédito, vive cotidianamente con angustia e inseguridad y ve crecer a sus hijos sin un horizonte de vivienda para cuando lleguen a la adultez.

            Son capas medias esquilmadas impositivamente y por la precarización laboral, son los jubilados y ancianos empobrecidos, los jóvenes que la pelean, los chicas y chicos que directamente ya no cuentan para el sistema …y aquéllos que ya fueron a parar a la calle.

            Entre los censos del 2001 y del 2010, la población de las villas de la ciudad creció un 52%, (un 211% si se cuenta desde el censo de 1991), mientras que la población total  permaneció estable. Ello significó más hacinamiento, densificación edilicia y expansión de un mercado informal de alquileres, que es un factor crítico para la población trabajadora que allí malvive.

            Más contrastes: el Gobierno de la Ciudad nunca se cansa de idear nuevas formas de eximir de impuestos a empresas de todo tipo: Distrito Tecnológico (Ley 2972 para Parque Patricios), Distrito de las Artes (Ley 4353 para La Boca, San Telmo y Barracas), Distrito Audiovisual (Ley 3876 para Palermo y otros), Incentivos al transporte de cargas en la Ciudad (Ley 4348) y así. En cambio, aumenta indiscriminadamente los impuestos de sectores medios y trabajadores, incluyendo los vecinos que habitan conjuntos llamados de “vivienda social”.
            La cuota para comprar un tres ambientes usado alcanza en promedio el 81% del salario medio registrado. Y para quienes alquilan, en 2010 el alquiler promedio de un departamento de 3 ambientes en la Ciudad había aumentado el 413% respecto de los valores de 2001.

            Sin embargo, se derogó la Ley de Emergencia Habitacional y para los más pobres se impone el fantasma (y la realidad) del desalojo. Para Irsa, en cambio, por un módico canon de 42.000$ mensuales, se ofrece -altamente subsidiada- la explotación de cientos de m2 en el Buenos Aires Shopping Design, en Recoleta.

La vivienda y la autogestión del hábitat en la Constitución de la Ciudad:

La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, en su artículo 31, contiene una orientación clara en materia de vivienda y hábitat, tanto para el estado como para la propia comunidad, incorporando los derechos que el campo popular y sus organizaciones impulsaron durante años de lucha:
 
“La Ciudad reconoce el Derecho a una Vivienda Digna y a un Hábitat Adecuado. Para ello:

1- Resuelve progresivamente el déficit habitacional , de infraestructura y servicios , dando prioridad a las personas de los sectores de pobreza critica y con necesidades especiales de escasos recursos .
2- Auspicia la incorporación de los inmuebles ociosos, promueve los planes autogestionados, la integración urbanística y social de los pobladores marginados , la recuperación de las viviendas precarias y la regularización dominial y catastral, con criterios de radicación definitiva .
3- Regula los establecimientos que brindan alojamiento temporario, cuidando excluir los que encubran locaciones.

Para poder concretar los derechos ya consagrados, las políticas, los recursos y el patrimonio del Estado deben volcarse al servicio de la comunidad y no de los negocios.  En camino popular creemos que eso no será una gracia otorgada por quienes administran el estado local y el estado nacional, y por eso la tarea es construir poder popular y capacidad de gobierno: tomar el destino en nuestras propias manos.  

Nuestros ejes: 

Nueva institucionalidad:

·      Creación de un Ministerio de Vivienda y Hábitat, en el marco de una Política Nacional de Vivienda, que asegure el diseño e implementación de las políticas habitacionales, sobre la base de criterios objetivos, federales, inclusivos e integradores. Con idéntico sentido, creación del Ministerio de Vivienda y Hábitat de la Caba.
·      Articulación de los Ministerios de Vivienda y Hábitat (nacional y local) con las experiencias populares de economía pública y social, destinadas a facilitar el desarrollo de la autogestión y la democratización de la economía, a través de cooperativas, empresas sociales, mutuales y demás entidades sin fines de lucro, productoras de bienes de uso, con trabajadores dignamente remunerados y sin patrón. 
·      Fortalecimiento de los vínculos y la promoción de las estrategias de las empresas públicas, las pequeñas y medianas empresas, y los actores de la economía popular a los efectos de vincular la producción habitacional con la construcción de un Nuevo Sujeto Inversor en la economía nacional y de la ciudad, orientado a la reproducción ampliada de la vida.
·      Democratización de los modelos de gestión de las políticas habitacionales, mediante la participación popular organizada en ámbitos institucionales con carácter co-decisorio.
·      Garantizar Acceso Público a Toda La Información Inherente a la Temática del Hábitat.

Contra la criminalización y represión de las demandas sociales.

·      Derogación Inmediata de la figura penal de usurpación.
·      Suspensión de los desalojos: implementación de procesos de regularización dominial en propiedades estatales y de soluciones habitacionales definitivas, concertadas entre todos los actores involucrados, con compromiso y garantía pública, en propiedades privadas.

Operatorias habitacionales para satisfacer las necesidades populares.
   
·      Impulsamos 2 modelos de producción de Bienes de Uso, no de mercancías: Autogestionario y Estatal.  Ambas modalidades, deberán tener operatorias con características y perfiles diferenciados y adecuados a las necesidades diversas: familias de bajos recursos, inquilinos de sectores medios, jóvenes, mujeres jefas de hogar, jubilados.
·      Diagnóstico comunal participativo para identificar las necesidades habitacionales por sectores y tipo de intervención (incluido mejoramientos y ampliaciones).
·      Desarrollo de diversas formas de tenencia (acceso a propiedad individual, cooperativa, programas en comodato y alquiler social).
·      Instalación y desarrollo de Políticas de Producción Autogestionaria de Hábitat Popular mediante la Profundización y la Nacionalización de la Ley 341 de la Caba.
·      Desarrollo de Programas Complementarios, Fundamentalmente de PVTs (Programas de Vivienda Transitoria) y Programas de Preobra.
·      Creación de Centrales Estatales de Provisión de Máquinas y Herramientas y de Suministro de Materiales.

Creación y asignación de recursos con criterios distributivos e integradores.

·      Creación del “Fondo Para el Hábitat Popular” para sectores populares y medios actualmente excluidos de la oferta crediticia, sustentado en criterios tributarios progresivos.
·      Diseño de instrumentos crediticios flexibles adecuados a la capacidad de pago de los distintos sectores, con requisitos acordes para los distintos perfiles (jóvenes, jubilados, etc) e instrumentados mediante la Banca Pública. 
·      Creación de la Escuela de Autogestión del Hábitat de la Ciudad para la  formación  y especialización de recursos profesionales, cuadros técnicos y socio-organizativos.
·      Recuperación de la función social del suelo urbano, a través de la formación de un Banco de inmuebles públicos  para el Hábitat Popular y la recuperación de tierras de la Ciudad en manos del Estado Nacional, para la asignación social de los mismos  y Por La Recuperación de Los Inmuebles Ociosos .
·      Intervención en el mercado de suelo recuperando plusvalías urbanas, aplicando impuestos a La concentración de la propiedad inmueble y a los inmuebles ociosos, creación de ZISP (Zonas de Interés Social Prioritarias).
·      Producción Estatal de Hábitat Popular de Locaciones y regulación del mercado de alquileres con garantías estatales y valores mensuales regulados en funcion de los ingresos populares y medios. Rebajar las comisiones inmobiliarias, ampliar los plazos mínimos de alquiler y establecer precios máximos por barrio.
·      Identificar y excluir las locaciones encubiertas de los falsos Hoteles-Pensiones (en los que se discrimina a mujeres y niños).

Integración social y urbanística de las villas.
 
·      Urbanización de villas. Intervención del Estado para la provisión de agua, cloacas, luz y gas así como para favorecer la accesibilidad a los barrios más carenciados con la diagramación de calles, la incorporación del transporte público y el tendido de alumbrado.
·      Desarrollo de propuestas mediante Experiencias Piloto que, respetando e impulsando los planes generales de reurbanización, reconstruyan un tejido humanamente habitable y lo materialicen  con la producción autogestionaria y generando, consecuentemente,  trabajo dignamente remunerado.

Plataforma Vivienda y Hábitat Camino Popular
 

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