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El Espejo de Argentina y el Mundo

Año XX - Nº 226 (Segunda época)
Septiembre 2015

24 de septiembre de 2012

Liberalismo reciclado

Opinión
Por Nicolás Alessio*
          Entre la 0 y las 2 de la mañana, las estaciones de servicio de toda la provincia cambian los precios en los surtidores para cobrar la tasa vial, que impone recargos a todos los combustibles. Así ocurrió el viernes 7 de septiembre. Una nueva burla a los cordobeses.
El gobernador De la Sota avanza contra los sectores populares, ya no disimula sus criterios neo-liberales que logra imponer reciclándolos: "ajustar" de todas las maneras posibles.
            Esta "tasa" es simplemente un "impuestazo" y además, anticonstitucional. Gravísimo impuestazo por sus consecuencias económicas y sociales.
            Muy pocos días antes, se dio el gusto de presentar la "ley del diferimiento en el pago a los jubilados", una ley que fue aprobada de prepo, sin diálogo, sin consultas, sin los mínimos requerimientos institucionales. Aprobada  sobre tablas, sólo con el voto de su bloque. En ninguna Legislatura del país se puede aprobar una ley sobre tablas con mayoría simple. Hace uso y abuso de la obsecuencia de sus legisladores.
            Se siguen cayendo las caretas, ese rostro de sonrisa dibujada constante, que no deja de invitar al consenso y al diálogo es solo eso, una careta, una mueca. Sus actitudes son absolutamente totalitarias, arbitrarias, despóticas.
            También es cierto que los gremios estatales han claudicado ante sus trabajadores. Son cómplices aunque intenten disimularlo. Ante la promesa del gobernador de suspender por seis meses la aplicación de la reforma jubilatoria, en caso de avanzar con la Nación en la firma de un nuevo convenio para cubrir el déficit previsional, los gremios estatales aceptaron dar una tregua de diez días. Una tregua frente a un hábil mentiroso es mentirosa. Le dieron el respiro que necesita. Los dirigentes terminaron por conceder la tregua con la excusa  del desgaste que implicaría un nuevo paro general después de cuatro movilizaciones y huelgas tras la sanción de la reforma jubilatoria, el 8 de agosto pasado. Una excusa que nadie cree.
            Tampoco hubo reacciones populares singificativas. Habrá que dar tiempo al tiempo. La Córdoba del Cordobazo puede, debe, despertarse.

*Teólogo
Desde Córdoba




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